Nutrición información.
Bebidas alcohólicas y nutrición.
Las bebidas alcohólicas carecen de valor nutricional en una dieta sana. Osea que no es esencial para incluirlo en nuestra dieta ya que aporta muy poco valor nutricional, pues el mayor aporte es prácticamente agua, por el contrario según el tipo de bebida encontraremos cantidades variables de azucares, valores caloríficos relativamente elevados, hidratos de carbono y proteínas, minerales y vitaminas suelen ser bajos o nulos y dependiendo del tipo de bebida contiene altas grasas, pero primordialmente aportaran al organismo una gran cantidad de etanol lo cual por el contrario esto es perjudicial para nuestra salud en especial en grandes dosis por eso el exceso en las bebidas alcohólicas conlleva un peligro para nuestra salud.
Cultura y alcohol.
A nivel mundial las bebidas alcohólicas forman parte de nuestras culturas y están presente en varios aspectos de nuestras vidas.(Reuniones sociales, celebraciones, actividades tradicionales, etc...) Es importante no irse al extremo y satanizar este tipo de bebida sino que se debe tener conciencia que no aportan nutrientes esenciales para nuestra dieta, pero se puede tomar con moderación evitando los excesos, o crear adicción a ellos. Que es donde este tipo de bebidas pueden ser altamente perjudiciales para la salud.
¿Cuales son las bebidas alcohólicas con más calorías?
Según un informe realizado por José Mataix Verdú, de le Universidad de Granada, las bebidas alcohólicas que más calorías contienen son:
Anises (297 Kcal. por 100 ml.)
Ron (244 Kcal. por 100 ml.)
Ginebra (244 Kcal. por 100 ml.)
Whisky (244 Kcal. por 100 ml.)
Coñac (243 Kcal. por 100 ml.)
Agua ardiente (222 Kcal por 100 ml.)
Verbut dulce (160 Kcal. por 100 ml.)
Vinos (149 Kcal. por 100ml.)
Vinos blancos (79 Kcal. por 100ml.)
En el extremo opuesto de la lista, las bebidas alcohólicas menos caloríficas están:
Sidra (40 Kcal. por 100 ml.)
Ceveza (45 kcal. por ml.)
El alcohol destaca por su elevada densidad energética (7 kcal/g), sólo comparable a las grasas (9 kcal/g). El valor energético aumenta si la bebida alcohólica se acompaña de azúcares simples, como refrescos, y puede constituir desde un 4-5 % del ingreso calórico total en consumidores moderados, hasta más del 50% de las calorías ingeridas en pacientes alcohólicos.
Metabolismo.
El alcohol es un depresor del sistema nervioso central, es decir, es una droga que hace más lenta la actividad cerebral. Puede cambiar su estado de ánimo, comportamiento y auto-control. Puede causar problemas con la memoria y pensar con claridad. También puede afectar su coordinación y control físico.
El etanol no necesita digerirse, se absorbe muy rápidamente en el tracto digestivo y por sus propiedades de solubilidad se distribuye fácilmente en las células y fluidos biológicos, especialmente en los medios ocuosos. Es lo que permite su alto grado de toxicidad en el organismo humano.
Conclusión.
Ciertamente, esta toxicidad siempre será un problema si hablamos de salud, pero es necesario tener en cuenta que diariamente todos nosotros ingerimos muchos tóxicos y que su efecto final sobre el organismo depende de numerosos factores como son la dosis, la fisiología del individuo, las posibles interacciones con otras substancias, etc. Así, ingerir poco alcohol no tiene porqué ser un problema para un adulto y beber mucho alcohol sí puede serlo. Es por eso que siempre estas bebidas deben consumirse con moderación.

